NO QUIERES SER COMO IBAI

Recientemente ha habido una pequeña polémica con el conocido streamer Ibai Llanos.

A Ibai lo siguen decenas de miles de personas cada día en sus directos, en los que reacciona a vídeos, canciones, juega o hace entrevistas.

Hace poco el periódico El Mundo hizo una publicación muy agresiva respecto a Ibai, publicando lo que hace, a quién se dirige y lo que “gana”.

Ibai contestó a esta publicación y, en general, a la corriente de “tiro al streamer” que hay en los medios convencionales de una manera clara.

Esta noticia y la posterior respuesta del vasco (jeje) despertó una oleada de comentarios en las distintas redes con dos vertientes muy claras: los que piensan que los streamers o, en general, los nuevos comunicadores de nuestros días, véase Youtubers, TikTokers y un largo etcétera, son unos “viva la vida”, gente con suerte que no hace nada y que les llueve el dinero del cielo de incautos jovenzuelos, y los defensores de que esta es la nueva corriente y hacia donde se dirige el entretenimiento y la comunicación, cambiando por completo el consumo de noticias para siempre, ganándole la batalla poco a poco a los medios convencionales.

Es más que evidente que hay una tendencia clara de consumo digital, acentuada en la llamada Generación Z. Consumen pocos medios tradicionales y prefieren informarse en Redes Sociales o desde referentes que son de su confianza y que ellos eligen libremente.

Por ejemplo, los periódicos digitales no están entendiendo estos cambios de consumo y llevan años buscando la fórmula para no desmoronarse más de lo que ya lo han hecho, como actualmente están haciendo ABC o El País con sus noticias de pago.

De cara al lector no están dándole ningún valor añadido, si no intentando cobrarle por algo que hace unos meses tenía gratis. Hoy puedes leer un artículo, pero pasado mañana te lo cambio y, con el mismo formato, intento hacerte ver que pagas por algo que vale la pena, imponiendo un pago por adelantado sin dejar opción a que el consumidor decida.

Un fracaso.

Sin embargo, el atacado Ibai Llanos congrega en cada emisión de Twitch a decenas de miles de personas cada día, llegando incluso a picos de 250.000 personas en directo, además de reinventar el formato de entrevista o de promoción, escogiendo las productoras y representantes la opción de anunciarse por medio de streamers antes que en medios tradicionales.

Para que te hagas a una idea, eso representaría alrededor de un 1,5% de share en televisión, más que algunos programas de NEOX, La 2 y televisiones autonómicas.

“Claro, pero es gratis”. Ver una transmisión de Ibai es gratis, pero más de 42.000 personas deciden pagar 5 euros al mes para apoyarlo y poder hablar en su chat.

Sí, habéis leído bien, pagan por participar.

Jaque mate medios tradicionales.

Pero Ibai no es el único. ElRubius, WillyRex, TheGrefg o AuronPlay, por ejemplo, congregan cada noche en total más espectadores que programas de éxito televisivo.

¿Y qué es lo mejor y más impactante de todo esto?

Que lo hacen con producción propia, con sus reglas y desde su casa. Además, se suma la interacción inmediata con su audiencia, una circunstancia que no se puede hacer en los medios tradicionales y que es algo con lo que han nacido y crecido la Generación Z.

Consumir. Opinar. Feedback.

Y esto lo puede hacer cualquiera. De hecho, el crecimiento de nuevos streamers con el confinamiento ha sido brutal.

Entonces, noticias como las que adornan esta newsletter no dejan más que en evidencia a los que “lloran” porque el público decide llevar su dinero a personas que dan al público lo que realmente quieren, dejándoles participar de ello, y no solo cobrar por algo que hace dos días era gratis.

Esta turra que te he dado me vale para una conclusión y pregunta para hacerte reflexionar y que me ha valido como título de esta newsletter.

Si mañana Ibai o cualquier streamer decide darte las claves de su cuenta de Twitch y te tocara a ti conectarte con su audiencia cada día, ¿Cuánto tiempo crees que podrías aguantar su número de suscriptores? ¿Cuántos suscriptores crees que te quedarían al cabo de un año?

Cuando estos comunicadores te explican cómo han llegado hasta ahí te das cuenta de que todo forma parte de un gran proceso y aprendizaje de muchos años.

Tener que aprender cómo comunicar, qué quiere tu audiencia, cuáles son sus códigos, tener estilo propio, crear contenido de manera recurrente y a un nivel alto para entretener a un espectador exigente que, si le aburres, le dará su dinero a otro comunicador que conecte más con él.

Es por eso por lo que me sorprende escuchar a aquellos que dicen “eso puede hacerlo cualquiera”.

Pues ahí tienes en tu mano un dispositivo con el que puedes grabarte, inténtalo, como llevan años intentándolo los periódicos digitales.

Hazte esta reflexión: si mañana te dieran aquello que deseas (el coche de tus sueños, el cuerpo de tus sueños, la pareja de tus sueños, el trabajo de tus sueños…), ¿Cuánto tiempo podrías mantenerlo sin haber pasado por el proceso de aprendizaje para conseguirlo?

¿Prefieres un éxito efímero o un aprendizaje con el que poder repetir ese éxito tantas veces como quieras?

No quieres ser como Ibai, quieres tener el conocimiento y experiencia que ha llevado a Ibai al lugar que ocupa hoy en día.

Si quieres compartir tus reflexiones sobre ello o simplemente te ha gustado esta publicación puedes hacérmelo saber en oscar@pensarnoduele.es o en insta en @pensarnoduele.

Te espero.

PD Al cierre de esta newsletter Ibai ha sido entrevistado en directo por Matias Prats en el telediario nocturno de Antena 3, el más visto de la televisión.

Si quieres compartir tus gemas de conocimiento conmigo y nuestra comunidad puedes hacerlo en nuestro Telegram o  Instagram, mencionando a @pensarnoduele o usando #pensarnoduele.

Enhorabuena, hay muy poca gente que piensa, pero tú no eres un@ más.

¡Mucha fuerza!

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